• El portavoz del Grupo Municipal Popular, César Díaz, junto al profesor de la Universidad de Granada Jerónimo Vida, presenta el estudio de valoración económica de los efectos del exceso de decibelios en los vecinos de Granada
  • Díaz destaca que “solo en la zona turística, habría más de 11.300 personas expuestas a sonoridades de más de 55 decibelios, de las cuales, 2.444 estarían afectadas por el ruido”
  • Jerónimo Vida reseña que “el precio del decibelio es el precio de los efectos del ruido en la salud de las personas”

Aprovechando el Día Internacional de Concienciación sobre el Ruido, 27 de abril, el Grupo Municipal Popular advierte que la valoración económica del coste que supone para la salud las afecciones que causa el ruido en la salud de los granadinos asciende a casi un millón de euros, cálculo extraído únicamente de la zona turística de la ciudad, donde unas 2.444 personas sufren molestias intensas y trastornos del sueño provocadas por este problema.

Este dato, entre otros, se extrae de un el estudio de valoración económica de los efectos del exceso de decibelios en los vecinos de Granada que ha sido presentado hoy en el Ayuntamiento de Granada por parte del portavoz del Grupo Municipal Popular, César Díaz, junto al autor del mismo, el profesor de la Universidad de Granada Jerónimo Vida.

Díaz ha informado que se trata de un estudio muy novedoso que supone “dar un paso más en este Ayuntamiento y que también reafirma nuestro compromiso por concienciarnos ante la necesidad de combatir el ruido en nuestra ciudad”, además de que valora económicamente las consecuencias que tiene el ruido para la salud quienes padecen sus efectos.

En este sentido, el edil ha recordado que “hemos denunciado la inacción del equipo de gobierno socialista municipal en no pocas ocasiones, junto a los vecinos de Ganivet, de Pedro Antonio, del Bajo Albaicín, de la Glorieta de Arabial, de Gran Capitán… y esa docena de barrios que sufren y padecen cada día los efectos del ruido”.

Los efectos para la salud son medidos económicamente, de manera que este estudio analiza la población expuesta a niveles de ruido por encima de lo aconsejado por la norma en la zona definida como turística y en las zonas definidas como residenciales. Pero también, a partir de la incorporación a la legislación de la relación dosis-efecto permite poner cifras a la población afectada, por ejemplo, por molestias o perturbación del sueño.

“En Granada, solo en la zona turística, habría más de 11.300 personas expuestas a sonoridades de más de 55 decibelios, de las cuales, 2.444 estarían afectadas por el ruido”, ha denunciado César Díaz, quien ha añadido que “en toda la ciudad, el 81,9% de la población estaríamos expuestos a niveles por encima de 55 decibelios y el 17,4% de los granadinos, unas 45.000 personas, estarían afectados en su salud y condiciones de vida por el ruido”.

El estudio no solo permite concretar la población expuesta y afectada, sino que, además, evalúa y pone precio al coste que tiene para la salud padecer los efectos del ruido, con alto riesgo de tener afecciones en el sistema nervioso, causar estrés y alterar los niveles respiratorios.

En el último mapa de ruidos se concluyó que el tráfico viario es la principal fuente de niveles sonoros altos, por lo que se ha evaluado el coste por kilómetro, por persona y por tipo de vehículo utilizado en los desplazamientos en la ciudad.

César Díaz reseñado que “casi un millón de euros, exactamente 958.884€, sería el precio al año de la afección por ruido ambiental solo en la zona turística, tanto por la alteración grave del sueño, como por molestias intensas causadas a las 2.444 personas afectadas por este problema” y ha extraído que “en Ganivet, considerando que hay más de 1.000 personas expuestas, unas 343 estarían afectadas y supondría un coste anual de más de 200.000 euros”.

Desde el Grupo Municipal Popular exigimos al gobierno socialista de la ciudad “actualizar el mapa de ruidos, hecho en 2016 con una vigencia de cinco años”, y destacamos la “necesidad de actualizar los niveles de medición”, ha señalado César Díaz, ya que estos niveles de decibelios con muy superiores en nuestra vida cotidiana a los umbrales dispuesto por la ley y, por supuesto, a las recomendaciones de la OMS.

Además, el portavoz popular pide “incorporar el ocio nocturno como fuente generadora de ruido en las mediciones, considerando su alta incidencia en ciudad como en Granada, y no solo el tráfico rodado”, sobre el que existe una necesidad imperiosa de actuar, especialmente respecto al modo de transporte, con vehículos eléctricos e híbridos; con aparcamientos disuasorios; y con la implantación de Zonas de Bajas Emisiones y peatonalización.

El precio del decibelio

El autor del novedoso estudio ‘el precio del decibelio’, Jerónimo Vida, es profesor de la Universidad de Granada, físico, coordinador de los dos mapas del ruido de 2008 y 2016 que, desde hace años, y en el marco de la Agenda XXI local, venía trabajando en evaluar las molestias y los efectos del ruido en la salud.

Jerónimo Vida ha remarcado la importancia de diferenciar entre “estar expuesto y estar afectado al ruido”, y el precio del decibelio es el precio de los efectos del ruido en la salud de las personas, que provoca empeoramiento de las enfermedades, porque, “el ruido per se no mata, sino que empeora otras enfermedades  y todo esto tiene un coste, todo esto hace que se genere estrés, que las horas de trabajo sean menos efectivas o que haya aumente la asistencia sanitaria, y esto es lo que se valora aquí, algo que demandan todos aquellos que tienen que poner un precio a un efecto”.